Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la facturación del sector retrocedió un 20,3% en términos reales frente al año pasado, afectada tanto por la menor demanda como por una baja generalizada en los precios de los equipos.
La comercialización de maquinaria agrícola en el país registró un marcado retroceso durante el primer trimestre de 2026. De acuerdo con un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sobre la base de datos del INDEC, entre enero y marzo se vendieron 3.330 unidades, lo que representa una caída del 8,2% en comparación con el mismo período del año pasado, posicionando al sector un 8,5% por debajo del promedio del último quinquenio.
Esta contracción se sintió con mayor fuerza en la facturación total, que alcanzó los $541.500 millones. Al ajustar las cifras por inflación para evaluar el impacto real, se observa una caída interanual del 20,3% en los ingresos de las empresas. El hecho de que la recaudación haya caído el doble de lo que bajaron las unidades vendidas confirma que hubo una sensible reducción en los precios reales de la maquinaria comercializada en el mercado interno.
El escenario industrial local también muestra signos de debilitamiento. Durante el primer trimestre del año, la fabricación nacional de tractores, cosechadoras y sembradoras sufrió un desplome del 31,5% interanual, con apenas 1.138 unidades salidas de las fábricas. Este retroceso estuvo explicado principalmente por el rubro de los tractores, cuya producción local se hundió un 38,5%. Como la baja en la fabricación nacional fue significativamente mayor que la caída en las ventas, los analistas de la BCR señalan que la demanda debió cubrirse mediante el uso de stock acumulado de períodos anteriores o a través de una mayor participación de equipos importados.
La cautela marcó el ritmo de los negocios en los primeros meses del año, con los productores postergando decisiones de compra a la espera de mejores opciones de financiamiento y de reglas claras sobre la cosecha. No obstante, el informe rescata que en marzo comenzó a registrarse un repunte en los patentamientos, un fenómeno atribuido al impulso comercial de Expoagro, la aparición de mejores ofertas de crédito y el ingreso de los primeros recursos de la cosecha gruesa.
En el desglose por categorías, los implementos fueron lo más buscado con 1.910 unidades vendidas (un 8,6% más que el año anterior), aunque su facturación real cayó debido a que su precio unitario promedio se redujo casi un 24%. En contrapartida, el segmento de los tractores experimentó una fuerte retracción con 937 unidades comercializadas, lo que equivale a un desplome del 31,2% interanual, mientras que las cosechadoras sufrieron una baja del 13,3% en el volumen de ventas durante el mismo período.




