El operativo busca certificar la ausencia de fiebre aftosa y consolidar el estatus de Argentina como país libre de la enfermedad.
Durante el primer bimestre de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) intensificó sus acciones de vigilancia epidemiológica mediante el uso de terneros centinela. Esta herramienta técnica consiste en identificar animales jóvenes que no han recibido inmunización previa para realizarles un seguimiento serológico. El objetivo fundamental de este procedimiento es certificar la ausencia de circulación viral en las zonas de vacunación y asegurar que el sistema sanitario nacional mantenga los estándares internacionales necesarios para la exportación de carne.

En el desarrollo de estas tareas, veterinarios de diversos centros regionales, incluidos los de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y la zona bonaerense, realizaron muestreos en más de 700 bovinos pertenecientes a 51 establecimientos ganaderos. La estrategia permite monitorear de cerca a los animales de alto valor epidemiológico cuando alcanzan entre los 6 y 12 meses de edad. Una vez que se toma la muestra para el análisis de laboratorio, los profesionales proceden a aplicar la vacuna correspondiente para integrar a estos ejemplares al esquema sanitario general de cada unidad productiva.
Este programa de monitoreo permanente, que se aplica de forma ininterrumpida desde el año 2018, ha permitido procesar más de 41.000 muestras, todas con resultados negativos. Estos datos contundentes ratifican la ausencia del virus de la fiebre aftosa en el rodeo argentino y demuestran la eficacia de la vigilancia que lleva adelante el organismo sanitario. Gracias a esta labor sostenida en el tiempo, el sector ganadero cuenta con el respaldo técnico para garantizar la sanidad de la producción y la competitividad en los mercados globales.




